Uno de los principales problemas en la gestión de obras siempre ha sido tener claridad real sobre el estado de avance de los proyectos: saber cuándo terminarán efectivamente y cuánto trabajo queda pendiente en terreno. Como empresa, comenzamos abordando esta necesidad mediante visitas quincenales a las obras, realizando controles de avance y elaborando informes que permitían contrastar y validar la información entregada por cada proyecto.
Con el paso del tiempo, entendimos que era necesario dar un paso más allá y contar con una herramienta que nos permitiera acceder a información actualizada en línea y en tiempo real, desde cualquier lugar y directamente en la palma de la mano. Así nació nuestra incorporación de iBuilder, una plataforma que nos ha permitido mejorar significativamente el control, la trazabilidad y la toma de decisiones en cada una de nuestras obras.
Desde la implementación de esta metodología y herramientas digitales, hemos logrado visualizar de manera mucho más eficiente los cuellos de botella y detectar oportunamente las distintas desviaciones que se presentan durante la ejecución de los proyectos. Esto nos permite tomar decisiones a tiempo, anticiparnos a los problemas y generar acciones correctivas que contribuyen al cumplimiento de plazos, una mejor coordinación y una gestión más eficiente de cada obra.